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Capítulo 3. El gran tunel del tiempo. Travesía Expedición Cañón Río La Venta.

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Día 3. El Gran Túnel del Tiempo.

 

Como siempre el Inge con Frida se levantaba antes que todos para dar pie a que se iniciara la fogata para hervir el agua para el Café, si por el fuera tomaría Café Chiapaneco todo el día, después de levantar como días anteriores nuestro campamento el desayuno estaba listo, este día el menú estaba compuesto por burritos de chilorio, pan, galletas y leche; dentro de mis responsabilidades como Chef el resguardo de los víveres era prioridad por lo que siempre me quedaba al final resguardando todo dentro de los botes secos asignados, los cuales en caso de caernos flotarían, aun dudaba si no se hundirían.

Emocionados por que hoy estaríamos en el Arco del Tiempo continuamos con la Expedición Travesía, habían transcurrido 2 horas cuando encontramos nuestro primer mini derrumbe y con esto a trabajar en equipo para poder portear las 4 balsas, por ratos saltando las rocas en lo que los guías generaban las maniobras y los expertos de la fotografías capturaban las imágenes; es una realidad que todo el tiempo que estábamos caminando en las orillas del cañón fuera de la balsa la sosobra de encontrar nauyacas siempre estaba presente.

Continuamos rio abajo y los rapidos se fueron haciendo más fuertes, de pronto una serie de rocas generaba un caudal por lo que los mas expertos pasaron primero y después el apoyo desde tierra era de suma importancia para dar las indicaciones. Al cabo de un rato, de pronto se escuchaba que Osiris en voz alta nos decía: “hombre al agua” el chef había salido volando de la balsa. En efecto su cabeza se iba a dar contra una gran roca, cuando logro voltear y ver a donde iba, prefirió saltar al rio, donde la corriente lo llevo rio abajo:

“Mi cuerpo se dio contra las piedras pero puse en práctica lo sugerido por el equipo de guías de rafting (si caen mirada al frente , pies de frente y nunca suelten el remo)”;

Retomando el control continuamos durante 2 horas pero seguíamos encontrando pequeños rapidos en donde al grito de peso a la derecha, peso a la izquierda, adelante , atrás , abajo siempre bajo la tutela de los guías de Jalcomulco Leo y Osiris.
Beto, Héctor y Gonzalo tripulantes de la balsa del Inge Pablo ya se veían agotados, el agua purificada se había agotado en un 75% para todos, cuando de pronto observamos que el cañón se va haciendo más angosto apareciendo al paso rocas pulidas y esculpidas de manera caprichosa por el rio lo cual nos deja atonitos, la emoción de nuestras expedicionarias femeniles también salía aflote; sabíamos que estábamos cerca de lo que a muchos había motivado a ser parte de esta gran aventura, durante el camino, disfrutamos de maravillosos paisajes, para las invitadas era increíble ver el agua esmeralda sobre la que remábamos, apreciar peces que se cruzaban bajo nuestras balsas, formaciones rocosas increíbles, nacimientos de agua dulce purificada por la madre naturaleza a los cuales nos acercábamos para poder llenar nuestros botes y tener de reserva.
Nuestro guía de la balsa “Balam” nos dice adelante viene algo por supuesto era la cascada el “Encanto”; estaba frente a nuestros ojos , paramos para hacer una sesión de fotos “Frida” nuestra mascota de expedición salta al agua e igual que nosotros disfruta de nadar , seguimos por debajo de la cascada y continuamos remando por 1 hora mas.

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